TOTI TORONELL presenta BILELULA

El Espectáculo

Si un cacahuete cae en una piscina, ¿deja de ser un fruto seco? Los farmacéuticos, ¿van a toda pastilla?

Un día, cuando Jordi (ése es su verdadero nombre) llegó a casa, le dijo a su padre que quería ser payaso; su padre le contestó que, cuando saliese del trabajo, podía hacer lo que le diese la gana. Y eso hizo: salirse del trabajo. Desde entonces, hace de transportista llevando escenografías de aquí para allá y, cuando acaba, hace de payaso. 

Bilelula es la adaptación a estos tiempos de Libèlul·la, un espectáculo que se presentaba dentro de una carpa para 50 personas. Cómo lo vamos a ver, no tiene mucha importancia. Lo que sí la tiene es que Toti nos muestra una emoción, un sonido, una manera de entender la vida. Y si por la comisura de los labios se escapa una pequeña carcajada, en ese preciso instante… Bilelula toma todo su sentido.

Un homenaje a la figura de Alexander Calder que, sin él saberlo, ha inspirado parte de este espectáculo.